domingo, 17 de enero de 2010

El pintor más universal... y el menos accesible

ARTE CULTURAS 27


Las barreras arquitectónicas, la escasez de cartelería o la pobre iluminación del Romero de Torres piden una reforma a gritos. Los fondos ‘anticrisis’ podrían traérsela, aunque aún no se ha concretado

Olga Pérez Barbero

o.perez@lacalledecordoba.com


Si hay un pintor que se identifique con Córdoba, ese es Julio Romero de Torres. Por eso extraña que el Museo que acoge su obra tenga muchas lagunas que impiden que ésta sea totalmente accesible –tanto en el sentido arquitectónico, como en el de comprensión– al público en general.

Algo que podría cambiar si, finalmente, se acepta la propuesta del teniente de alcalde de Cultura, Rafael Blanco, para que la pinacoteca se beneficie de la partida del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, más conocido como fondos anticrisis, para 2010.

Si bien Blanco anunció en diciembre que con esta subvención podrían iniciarse obras de restauración, nueva iluminación y mejora de accesibilidad en el Museo, ni el propio edil, ni tampoco la directora de la Unidad de Museos Municipales, Mercedes Valverde, quieren adelantar en qué podría consistir esta intervención.

Una nueva oportunidad

De confirmarse ésta, las ayudas estatales podrían ser una buena oportunidad para un museo que, desde que se inauguró en 1931, sólo ha sufrido dos intervenciones, sin contar la de su apertura. Así, en 1936 se ampliaron las salas con la incorporación del piso superior –al que únicamente se tiene acceso mediante unas empinadas escaleras– y en 1992 se renovó el sistema de refrigeración, iluminación y el de seguridad, que, veinte años después ya ha quedado obsoleto.

Pero no sólo el desfase de estos sistemas o los problemas de accesibilidad física, a los que también se refiere el informador turístico Luis Larrea, afectan al Museo, al que se suman otras cuestiones que dificultan que la visita al antiguo Hospital de la Caridad resulte clara.

Así, por ejemplo, en el folleto explicativo de la visita, el recorrido se establece por salas. Sin embargo, en el Museo no existe ninguna placa que indique el número de sala –al inicio de la misma– ni ningún plano que vaya guiando al visitante de un lugar a otro, sin producir confusión sobre el lugar en el que se encuentra en cada momento.

Asimismo, el título de los cuadros sólo se encuentra indicado en español y, en la conocida como sala íntima, la disposición de los objetos y la distancia que hay que guardar con los obras dificulta la propia lectura de los mismos.

A esto se suma una pobre iluminación y, como indica Larrea, una sede que en sí misma guarda las limitaciones de un edificio del siglo XV, de reducidas dimensiones, “que impide que pueda verse la totalidad de los fondos, y que hace que, en ocasiones, tengamos que dividir a los grupos para poder acceder al mismo”, apunta el guía.

La propia esencia del edificio, un monumento histórico-artístico de protección especial, afirma Larrea, dificulta una intervención que pueda acabar definitivamente con las barreras físicas y oferte las garantías de accesibilidad presente en la Ley de Museos y Colecciones Museográficas de Andalucía.

Por eso se han barajado otras posibilidades como la de ocupar la actual sede del Museo de Bellas Artes (con el que comparte ubicación) –una vez que éste se traslade a su nuevo emplazamiento–. Una opción que permitiría ampliar la colección y protegerla mejor, pero que tampoco está resuelta.

Así las cosas, sólo queda esperar para ver si efectivamente el Museo se pone a la altura del pintor.



PUNTO DE ATENCIÓN

Las visitas bajan un 10% en 2009

El Alcázar de los Reyes Cristianos, el Museo de Julio Romero de Torres y los Baños Califales registraron en 2009 un total de 400.000 visitas, según los datos facilitados por la directora de la Unidad de Museos Municipales del Ayuntamiento de Córdoba, Mercedes Valverde. A pesar de que estos datos suponen un descenso del 10 por ciento, respecto a los registrados en 2007 y 2006, Valverde los califica como buenos, teniendo en cuenta la mala coyuntura económica que también está afectando al turismo. En este sentido, destaca que los Baños Califales, que se acercan a las 57.000 visitas, sí que han experimentado un ascenso considerable, mientras que el Museo Romero de Torres “que roza los 60.000 visitantes” y el Alcázar, “casi con 300.000”, mantienen cifras muy similares a las de 2008. Como ya es habitual, este último monumento de titularidad municipal es el que concentra el interés de los turistas.



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