jueves, 24 de septiembre de 2009

¿DONDE ESTAN LOS ECOLOGISTAS - 2?

Normalmente no suelo hacer comentarios en el blog no porque no lo considere interesante, sino, porque siento verdadero pánico a que aquello que quiero expresar no sea entendido.

De todas formas como habitante de la ciudad en la que vivo, supuesta aspirante a la capitalidad cultural, pienso que aún me queda el derecho al pataleo y a denunciar ciertas conductas totalmente reprochables.

Mencionar en este caso que quiero exponer a las autoridades ya sean locales, autonómicas, nacionales o confederaciones hidrográficas la verdad no creo que merezca la pena hacerlo mucho, además de que la dejadez de los políticos da bastante que pensar y ya todos sabemos que para ellos ciertas cosas no son interesantes a no ser que puedan sacar tajada y les sea rentable políticamente hablando, el negocio es el negocio y ellos tienen que cuidar el suyo.


En este sentido hay un hecho que lleva un tiempo llamándome la atención y es el preguntarme cual es la función que cumplen algunos grupos de los llamados o titulados ecologistas, no se sabe bien que interés les mueve o si sólo son las grandes cosas que les pueda reportar algún tipo de beneficio político los que les hace moverse.

Y sin dar muchas más vueltas voy a intentar explicar a que vienen estas divagaciones; a diario, mi ida y venida del trabajo pasa por tener que recorrer un tramo del paseo de la ribera y quieras que no, uno aún no se ha vuelto ciego y ve cosas que no tienen explicación, el río a su paso por Córdoba forma un meandro que desde que yo tengo uso de razón siempre ha estado limpio de cañaverales, no se si es por el llamado cambio climático o porque cuestión, pero, de unos años a esta parte han crecido de forma excesiva los cañaverales en la ribera del río y poco a poco se va tragando el cauce estrechándolo y tapando todo lo visible que se pueda ver, frente al embarcadero de la ribera, es decir, en la otra orilla se hizo un embarcadero de madera, nada del otro mundo pero bueno era un embarcadero, en el año 2005 lo podías ver sin problemas de ninguna clase, hoy en el año 2009 cuesta localizarlo, ha sido tragado literalmente por las cañas y los árboles; la curva del río donde se encuentra ubicado el llamado Molino de Martos ya no existe, en su lugar ha nacido un inmenso barrizal donde todo lo inservible va a parar allí.

Recuerdo que hace algún tiempo la gente protestaba en esta ciudad porque se había construido un puente terriblemente feo, se decía, que esa construcción no dejaría ver la Mezquita-Catedral desde el llamado Balcón del Guadalquivir, hoy ya no es el puente el que no deja ver el monumento más emblemático de esta ciudad desde ese lugar, es el descontrol que existe en el mantenimiento y limpieza de las riberas del río a su paso por la ciudad que ha permitido que crezca de forma desmesurada una ingente cantidad de árboles y cañas. Entonces yo particularmente me cuestiono que los llamados grupos ecologistas sirvan para algo o acaso actuaran en consecuencia cuando dentro de unos años y a la vista de como va avanzando la cosa, el río a su paso por Córdoba deje de existir y se diga que allí donde había un cauce, hay una marisma.

Posiblemente esa será la mejor herencia medioambiental que podremos dejarles a nuestros hijos y nietos si no se pone remedio.

1 comentario:

COUSTEAU dijo...

Señor "Arroz con mejillones" suscribo totalmente su comentario, a veces el ecologismo se transforma en una simple pegatina que sirve para quedar bien, estar de moda e incluso a veces ganar votos, pero la realidad de la calle suele ser otra, basura por todos sitios, ríos que se deterioran sin freno, espacios naturales que se van perdiendo...

Menos ecologismo y más ecoacción!!!