jueves, 5 de marzo de 2009

LEONARD COHEN (Por qué la Experiencia no es la Maestra de Nada)

No el mío - el cuerpo que te prometieron-
está enterrado en el corazón
de una máquina inutilizable
que nadie puede detener o poner en marcha.
¿Yacerás con él? Podrás cavar hasta muy profundo-
escapar de una o dos Leyes- ver un relámpago
de luz.
Jamás llegarás a acercarte al corazón.
Yo lo intenté -soy el mismo- resultó lo mismo.
Quería que mis sentidos enloquecieran.
El relámpago no era más que una luz ordinaria.
¿Acaso nada podrá mantenerte aquí, mi amor, mi amor?

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