lunes, 7 de junio de 2010

AMANTES DE LA CALLE

REPORTAJES CULTURAS 16



La cantidad de jóvenes seguidores de la cultura urbana ha aumentado tanto que cada vez es más común ver graffitis en las paredes de la ciudad o escuchar hip hop en cualquier rincón de la ciudad

Carmen Reyes

culturas@lacalledecordoba.com



Zapatillas, ropa ancha y gorra. Normalmente así es como se reconoce alguien que pertenece a la cultura urbana. Aunque no todos visten así, pues este tipo de movimiento es más un estilo de vida, una forma de pensar, que un físico marcado por la ropa, según declaran algunos de sus seguidores.

A pesar de que muchos piensan que la cultura urbana nació en el Bronx neoyorquino en los años 70, lo cierto es que una década antes ya había raperos en Jamaica. Sin embargo, los más conocidos fueron los de los barrios marginales de la Gran Manzana, que al no dejarlos entrar en los locales de los barrios más chic de la ciudad, organizaban ellos sus propias fiestas callejeras, donde reinaba una música muy parecida al funky, a la que habían aislado la percusión y la extendían.

Por aquellos entonces también surgió el baile, el breakdance (break significa romper en inglés), para competir pacíficamente, es decir, las pandillas luchaban a través del baile para ver quiénes eran los líderes. Una lucha sin armas ni golpes que ha dado lugar a lo que hoy conocemos como batalla de break.

También para marcar territorio nacieron los graffitis. Estos dibujos en las paredes comenzaron siendo firmas. Los graffiteros exponían su nombre en grande y con colores para que todo el mundo supiera quién mandaba en el barrio. Hoy en día es una forma más de expresión, de crear arte, aunque no podamos contemplarlo en ninguna galería porque esta cultura pertenece a la calle.

Poco después de su surgimiento, este estilo de vida llegó a Europa. En Córdoba se instaló a mediados de los años 80. En algunas zonas del centro ya se bailaba breakdance, y también existían grupos de rap como Under Hop o 957 Colt.

Y poco a poco, la cultura urbana está ganando cada día más adeptos, en su mayoría personas jóvenes. Esto se debe a la inconformidad que sienten con la sociedad, la política o las normas establecidas, a la rebeldía y el ir en contra de todo, características que siempre han estado unidas a la población juvenil.

Porque la cultura urbana es “mucho más que escuchar música o pintar una pared. Es una forma de vida, una manera de pensar, una forma de luchar contra con lo que estos jóvenes no están de acuerdo a través de la musica o la pintura”. Así la define uno de sus seguidores.

En Córdoba, podemos ver esta tribu urbana en cualquier rincón de la ciudad, “aunque se concentran más en la zona de los Ministerios”, cuenta Francisco Sierra, fundador de la asociación Culturópolis. Si en embargo, cada día con más frecuencia, pub y salas especializadas cuentan con este tipo de música e incluso organizan batallas.

Tanto está creciendo esta manera de pensar, que hasta han surgido asociaciones que respaldan a sus seguidores. Este es el caso de Culturópolis, una asociación que cuenta ya con más de 40 simpatizantes. Fue creada por tres cordobeses que se definen dentro de esta cultura. Francisco Sierra, su hermano DJ Zeten y su amigo Chicho, decidieron hace dos años formalizar su grupo de amigos, que se dedicaba a organizar eventos como jornadas de hip hop o pintadas de graffitis. La última ocasión de poder disfrutar del arte del spray tuvo lugar el pasado 8y 9 de mayo, con motivo de la actividad 16 pintadas por el 2016 para apoyar a Córdoba en su candidatura a la capitalidad durante la fiesta del Día de Europa, o las jornadas del pasado 24 de abril, en la Casa de la Juventud, donde se dieron cita todos los hiphoperos para disfrutar de doce horas de rapeo, baile y graffitis.

Tres disciplinas que definen la cultura urbana, junto con otras como el skate o el roller, unos deportes con los que soltar adrenalina subido en un monopatín o a unos patines haciendo piruetas imposibles.

En Córdoba, no se suele practicar este tipo de deporte, sin embargo, cada vez tiene más seguidores. Eni, es uno de ellos. Lleva patinando desde los 13 años, ahora tiene 17, y su afición le surgió cuando sus padres le regalaron sus primeros patines. Entonces, empezó a ver a jóvenes que hacían acrobacias mientras patinaban. Así es cómo Eni se convirtió en roller. Afirma que el panorama de este deporte en la ciudad “está bastante bien porque han hecho un skatepark nuevo en Cañero y hay algunas zonas públicas para los skater”.

Arte en la pared

Otro amante de lo urbano es 3VSC, que así es como se le conoce a este chico en el mundo graffitero. Este joven de apenas 18 años lleva desde los 16 haciendo graffitis. Empezó a pintar cuando comenzó a juntarse con otros graffiteros y le picó el gusanillo del spray. Pero se queja por no encontrar alguna zona habilitada dentro de la ciudad, “aquí no hay ningún muro legal para poder expresarnos”. A pesar de esto, reconoce que “de un tiempo a esta parte se están viendo más graffitis”.

Este estudiante de bachillerato lleva el amor por el dibujo en las venas, ya que algún día quiere dedicarse profesionalmente a “algo relacionado con el arte”. Pero de momento seguirá pintado graffitis porque “me gusta esta forma de expresar lo que quieres de manera distinta”.

Y es que la cultura urbana tiene sus propios medios de expresión, en este caso a través de la pintura; en otros, a través de la música.

Rapeando

Como es el caso de Extremaunzion, un grupo de rap del que Escudero es uno de sus miembros. Compuesto por tres jóvenes estudiantes, Zero MC, Nevi MC y el propio Escudero, que aspiran a poder dedicarse a esto, este grupo lleva en el panorama urbano cordobés desde hace 6 años.

Escudero forma parte de él casi de rebote. “Yo tenía otro grupo, pero comencé a salir con una chica de Extremaunción, Nevi MC, y me quedé a formar parte de él”. Escudero, que lleva en el mundo de la música desde hace casi 10 años, critica el no tener más apoyo por parte de otros hiphoperos, “porque aquí te hacen la zancadilla, sin embargo en Sevilla se apoyan los unos a los otros, están más unidos”. Y esa ayuda es la que necesita para salir adelante, aunque poco a poco lo van consiguiendo. Tienen grabada una promo, Dificultad Extrema, y están trabajando en una maqueta.

Afirma que utilizan este medio para comunicarse debido a que “normalmente la libertad que tenemos para expresarnos está un poco coartada, y haciendo canciones podemos expresar nuestras críticas a la sociedad, a la política, amor, puedes expresar cualquier cosa”.

A mover el esqueleto

Pero no sólo se encuentra esta parcela dentro de la música, también el baile es muy importante en este tipo de vida. Jesús Jurado es el coreógrafo y profesor de baile de Atlantes Dance, un grupo formado por unos diez bailarines. Jesús lleva con estos chicos de entre 20 y 28 años, desde el año 98, aunque con el paso del tiempo, el grupo ha ido cambiando sus integrantes.

Cuando Jesús empezó a dedicarse a impartir clases de baile en el gimnasio Atlantes, fue creado para ser un grupo de competición, pero “a partir de ahí, empezamos a sacar otro tipo de cosas, como espectáculos”. Hoy en día, además de hip hop y funky, también bailan distintos estilos, e incluso, “fusionamos el hip hop con el flamenco, el contemporáneo, la danza clásica, ya que lo que intentamos es tocar cada vez más terrenos”.

Programas y series de televisión sobre baile han potenciado que cada día más jóvenes se acerquen al gimnasio para aprender a bailar, “pero eso son modas y cuando acaba el programa se les acaban las ganas de bailar”. Sin embargo, el que de verdad lo lleva dentro, no le importa que se acabe el programa, “pero siempre trae más clientes, aunque sea temporalmente”.

A pesar de que la mayoría de los integrantes del grupo bailan como hobby, muchos de ellos tienen la carrera de danza y experiencia en el mundo del baile, “pero no sé si se quieren dedicar a esto profesionalmente, ya que casi todos trabajan o estudian, esto es como un extra”.

Medio de transmisión

Todo esto lo podemos conocer debido a que en los últimos años ha habido una fuerte expansión de la cultura urbana a través de los medios de comunicación, especialmente en Internet. La televisión también ha emitido documentales sobre el hip hop o el mundo del graffiti, e incluso los programas musicales de la radio emiten cada vez con mayor frecuencia este estilo de música.

La cultura urbana, considerada como una subcultura por algunos, es una forma de expresión muy seguida dentro y fuera de nuestro país. Un estilo de vida, en el que poco a poco, se están refugiando más jóvenes.

PUNTO DE ATENCIÓN


Música con éxito

La cultura urbana nació con la música. Hip hop y rap fueron los que dieron origen a esta filosofía de vida. Unos estilos musicales que han llegado a dar nombres tan conocidos como Eminem, que ganó el Óscar a la mejor canción por su participación en la película 8 Millas. Y no sólo este cantante ha conseguido hacerse con un hueco importante en el panorama musical mundial. Cada vez son más las mujeres que tienen éxito con este estilo, en un mundo en el que siempre han dominado los hombres. Missy Misdemeanor Elliott o Trina han alcanzado los primeros puestos de ventas de discos en EEUU, el territorio del hip hop por excelencia. Pero no sólo en este país se pueden encontrar artistas con éxito dentro de este tipo de música. En España también hay algunos que han participado en la banda sonora de alguna película o incluso han vendido más discos que otros artistas de música comercial. La Mala Rodríguez, SFDK, o los Violadores del verso son algunnos de los referentes en el panorama español de hip hop, al igual que el Langui, un discapacitado que, aunque ya alcanzó la fama con su grupo La Excepción, se hizo más popular con su participación en la película El truco del manco, con la que consiguió el Goya al mejor actor revelación y a la mejor canción original.


FUENTE: 2000-2010 © Copyright El Semanario la Calle de CÓRDOBA


jueves, 3 de junio de 2010

WALT WITMAN - POEMAS -

LO QUE SOY DESPUÉS DE TODO

¿Qué soy, después de todo, más que un
niño complacido con el sonido
de mi propio nombre? Lo repito una y otra
vez,
Me aparto para oírlo -y jamás me canso de
escucharlo.

También para ti tu nombre:
¿Pensaste que en tu nombre no había otra
cosa que más de dos o tres inflexiones?


Con el reflujo del océano de la vida

" (...) Mientras recorro las playas que no conozco
mientras escucho la endecha
las voces de los hombres y mujeres náufragos
mientras aspiro las brisas impalpables que me asedian
mientras el océano, tan misterioso
se aproxima a mi cada vez más
yo no soy sino un insignificante madero abandonado por la resaca
un puñado de arena y hojas muertas
y me confundo con las arenas y con los restos del naufragio.
Oh! desconcertado, frustrado, humillado hasta el polvo
oprimido por el peso de mi mismo
pues me he atrevido a abrir la boca
sabiendo ya que en medio de esa verbosidad cuyos ecos oigo
jamás he sospechado qué o quién soy
a no ser que, ante todos mis arrogantes poemas
mi yo real esté de pie, impasible, ileso, no revelado
señero, apartado, escarneciéndome con señas y reverencias burlonamente amables
con carcajadas irónicas a cada una de las palabras que he escrito
indicando en silencio estos cantos y, luego, la arena en que asiento mis pies.
Ahora sé que nada he comprendido, ni el objeto más pequeño
y qué ningún hombre puede comprenderlo.
La naturaleza está aquí a la vista del mar
aprovechándose de mí para golpearme y para herirme
porqué me he atrevido a abrir la boca para cantar.

He oído lo que decían los charlatanes sobre el principio y el fin,
Pero yo no hablo del principio y del fin.
Jamás hubo otro principio que el de ahora, ni más juventud o vejez que las de ahora,
Y nunca habrá otra perfección que la de ahora,
Ni más cielo o infierno que éstos de ahora.
Instinto, instinto, instinto.
Siempre el instinto procreando el mundo.
Surgen de la sombra los iguales, opuestos y complementarios, siempre sustancia y crecimiento, siempre sexo,
Siempre una red de identidades, siempre distinciones, siempre la vida fecundada.
De nada vale trabajar con primor; cultos e ignorantes lo saben.
Seguro como lo más seguro, enclavado con plomo en las columnas, abrazado al poste firme,
Fuerte como un caballo, afectuoso, soberbio, ecléctico,
Yo y este misterio aquí estamos frente a frente.
Limpia y tierna es mi alma, y limpio y tierno es todo lo que no es mi alma,
Si falta uno de los dos, ambos faltan, y lo visible es prueba de lo invisible,
Hasta que se vuelva invisible y haya de ser probado a su vez.
Cada época ha humillado a las otras enseñando lo mejor y desechando lo peor,
Y yo, como conozco la perfecta justeza y la eterna constancia de las cosas,
No discuto, me callo, y me voy a bañarme para admirar mi cuerpo.
Hermoso es cada uno de mis órganos y de mis atributos, y los de todo hombre bello y sano,
Ni una pulgada de mi cuerpo es despreciable, y ni una debe ser menos conocida que las otras.
Me siento satisfecho: miro, bailo, río, canto;
Cuando mi amante compañero de lecho, que ha dormido abrazado a mí toda la noche, se va con paso quedo al despuntar el alba,
Dejándome cestas cubiertas con lienzos blancos que llenan con su abundancia mi casa,
Yo las acepto con naturalidad, ¿pues habría de tasarlas hasta el último céntimo para conocer exactamente el valor de su regalo?

¿Quién anda por ahí anhelante, místico desnudo?
¿Cómo es que saco fuerzas de la carne que tomo?
¿Qué es un hombre, realmente? ¿Qué soy yo? ¿Qué vosotros?
Cuanto diga que es mío deberás apropiártelo.
De otra forma, escucharme sería perder tu tiempo.
No voy gimoteando a través de la tierra:
Que los meses se pasan, que la tierra es fangosa, miserable y muy sucia.
Gemidos y plegarias serviles son remedios para enfermos e inválidos; quede el conformarse muy lejos de mi vida,
Yo me pongo el sombrero dentro y fuera de casa.
¿Por qué tengo que orar? ¿Y adorar y andar con ceremonias?
Después de escudriñar en los estratos, de analizarlo todo, de hablar con los expertos y calcular minucias,
He llegado a saber que el sebo más sabroso va adherido a mis huesos.
Me veo en todos, ninguno es más que yo, ni es menos un grano de cebada.
Sé que soy fuerte y sano,
Todo marcha hacia mí, constantemente,
Todo me escribe y debo descifrar lo que me dice.
Sé que soy inmortal.
Sé que mi órbita no podrá ser descrita con compás de artesano,
Que no me perderé como se apaga la espiral que en la sombra traza un niño con fuego de un carbón encendido.
Sé que soy venerable,
Y no fuerzo a mi espíritu a que explique o defienda,
Pues las leyes más fijas nunca piden disculpas
(Después de todo no soy más orgulloso que el cimiento que sustenta mi casa),

Existo como soy, con eso basta,
Y si nadie lo sabe me doy por satisfecho,
Lo mismo que si todos y uno a uno lo saben,
Hay un mundo al que tengo por el mayor de todos, que soy yo y que lo sabe,
Si llego a mi destino, ya sea hoy ya sea dentro de millones de años,
Puedo aceptarlo ahora o seguir aguardando, con igual alegría.
La base donde apoyo mis pies es de granito,
Me río cuando dicen que puede disolverse,
Porque conozco lo que dura el tiempo.


Cosmos

" Quién contiene a la diversidad y es la Naturaleza
quién es la amplitud de la tierra y la rudeza y sexualidad de la tierra
y la gran caridad de la tierra, y también el equilibrio
quién no ha dirigido en vano su mirada por las ventanas de los ojos
o cuyo cerebro no ha dado en vano audiencia a sus mensajeros
quién contiene a los creyentes y a los incrédulos
quién es el amante más majestuoso
quién, hombre o mujer, posee debidamente su trinidad de realismo
de espiritualidad y de lo estético o intelectual
quién después de haber considerado su cuerpo
encuentra que todos sus órganos y sus partes son buenos
quién, hombre o mujer, con la teoría de la tierra y de su cuerpo
comprende por sutiles analogías todas las otras teorías
la teoría de una ciudad, de un poema
y de la vasta política de los Estados
quién cree no sólo en nuestro globo con su sol y su luna
sino en los otros globos con sus soles y sus lunas
quién hombre o mujer, al construir su casa
no para un día sino para la eternidad
ve a las razas, épocas, efemérides, generaciones.
El pasado, el futuro, morar allí, como el espacio
indisolublemente juntos
. "

WALT WITMAN (NO TE DETENGAS)

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

WALT WITMAN (CANTO A MÍ MISMO)




¿Quién va allí?
Grosero, hambriento, místico, desnudo...
¿quién es aquel?
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey?
Pero ¿qué es un hombre en realidad?
¿Qué soy yo?
¿Qué eres tu?

Cuanto yo señale como mío,
debes tú señalarlo como tuyo,
porque si no pierdes el tiempo escuchando mis palabras.
Cuando el tiempo pasa vacío y la tierra no es más
que cieno y podredumbre
no me puedo parar a llorar.
Los gemidos y las plegarias adobadas con polvos
para los inválidos;
y la conformidad , para los parientes lejanos.
Yo no me someto.
Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero
como me da la gana.

¿Por qué he de rezar?
¿Por qué he de inclinarme y suplicar?

Después de escudriñar en los estratos,
después de consultar a los sabios,
de analizar y precisar
y de calcular atentamente,
he visto que lo mejor de mi ser está agarrado a mis huesos.

Soy fuerte y sano.
Por mí fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mí
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.

Soy inmortal.
Sé que la órbita que describo no puede medirse
con el compás de un carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego
que traza un niño en la noche con un carbón encendido.

Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme
ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y después de todo, no soy más orgulloso que los cimientos
sobre los cuales se levanta mi casa).

Así como existo ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el más grande de todos los mundos : Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos,
esperaré ... esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tú llamas disolución.
porque conozco la amplitud del tiempo.

PAUL VERLAINE - POEMAS

Aria de antaño

"Son joyeux, importum, d'un clavecin sonore"
Petrus Borel

Lucen vagamente las teclas del piano
a la luz del suave crepúsculo rosa,
y bajo los finos dedos de su mano

un aire de antaño canta y se querella
en la diminuta cámara suntuosa
en donde palpitan los perfumes de Ella.

Un plácido ensueño mi espíritu mece
mientras que el teclado sus notas desgrana;
¿por qué me acaricia, por qué me enternece

esa canción dulce, llorosa e incierta
que apaciblemente muere en la ventana
a las tibias auras del jardín abierta...?


Canción de otoño

Los sollozos más hondos
del violín del otoño
son igual
que una herida en el alma
de congojas extrañas
sin final.

Tembloroso recuerdo
esta huida del tiempo
que se fue.
Evocando el pasado
y los días lejanos
lloraré.

Este viento se lleva
el ayer de tiniebla
que pasó,
una mala borrasca
que levanta hojarasca
como yo.


Lasitud

Encantadora mía, ten dulzura, dulzura...
calma un poco, oh fogosa, tu fiebre pasional;
la amante, a veces, debe tener una hora pura
y amarnos con un suave cariño fraternal.

Sé lánguida, acaricia con tu mano mimosa;
yo prefiero al espasmo de la hora violenta
el suspiro y la ingenua mirada luminosa
y una boca que me sepa besar aunque me mienta.

Dices que se desborda tu loco corazón
y que grita en tu sangre la más loca pasión;
deja que clarinee la fiera voluptuosa.

En mi pecho reclina tu cabeza galana;
júrame dulces cosas que olvidarás mañana
Y hasta el alba lloremos, mi pequeña fogosa.

Mi sueño

Sueño a menudo el sueño sencillo y penetrante
de una mujer ignota que adoro y que me adora,
que, siendo igual, es siempre distinta a cada hora
y que las huellas sigue de mi existencia errante.

Se vuelve transparente mi corazón sangrante
para ella, que comprende lo que mi mente añora;
ella me enjuga el llanto del alma cuando llora
y lo perdona todo con su sonrisa amante.

¿Es morena ardorosa? ¿Frágil rubia? Lo ignoro.
¿Su nombre? Lo imagino por lo blando y sonoro,
el de virgen de aquellas que adorando murieron.

Como el de las estatuas es su mirar de suave
y tienen los acordes de su voz, lenta y grave,
un eco de las voces queridas que se fueron...


Serenata

Como la voz de un muerto que cantara
desde el fondo de su fosa,
amante, escucha subir hasta tu retiro
mi voz agria y falsa.

Abre tu alma y tu oído al son
de mi mandolina:
para ti he hecho, para ti, esta canción
cruel y zalamera.

Cantaré tus ojos de oro y de onix
puros de toda sombra,
cantaré el Leteo de tu seno, luego el
de tus cabellos oscuros.

Como la voz de un muerto que cantara
desde el fondo de su fosa,
amante, escucha subir hasta tu retiro
mi voz agria y falsa.

Después loare mucho, como conviene,
A esta carne bendita
Cuyo perfume opulento evoco
Las noches de insomnio.

Y para acabar cantaré el beso
de tu labio rojo
y tu dulzura al martirizarme,
¡Mi ángel, mi gubia!

Abre tu alma y tu oído al son
de mi mandolina:
para ti he hecho, para ti, esta canción
cruel y zalamera.

ANDRES SEGOVIA



FUENTE: Wikipedia, la enciclopedia libre


Andrés Segovia Torres, I Marqués de Salobreña, (Linares, Jaén, 21 de febrero de 1893 - Madrid, 3 de junio de 1987) fue un guitarrista clásico español, considerado como el padre del movimiento moderno de la guitarra clásica.
Muchos estudiosos creen que, sin los esfuerzos de Segovia, la guitarra seguiría estando considerada como un instrumento de campesinos, válida para los bares pero no para las salas de concierto.
Sus comienzos

Conoció la guitarra desde niño, en la ciudad de Linares donde nació. Más tarde, criado en Granada en casa de unos tíos acomodados, aprendió la técnica del instrumento con un tocador de flamenco convertido en barbero. Ya en su adolescencia, cuando quiso encontrar un mejor maestro no lo logró, por lo que durante sus estudios de música en el Instituto de Música de Granada tuvo que continuar sus aprendizaje de este instrumento de forma autodidacta.
Realizó su primera aparición pública en Granada a los catorce años y, con pocos más, ofreció en Madrid su primer concierto, en el que interpretó transcripciones para guitarra de Francisco Tárrega y algunas piezas de Johann Sebastian Bach que él mismo había transcrito.
Para dicho concierto de 1913 en Madrid, que consideraba su verdadero debut, entendía que necesitaba una mejor guitarra. Sabiendo que los concertistas de piano en ocasiones alquilan el instrumento, acudió al establecimiento del constructor de guitarras Manuel Ramírez con la intención de proponerle al dueño que le rentara un instrumento por esa noche. Después de probarlo y ensayar durante media hora la música que había preparado para el recital, el asombrado Ramírez le rogó que aceptara la guitarra elegida como un regalo.
Segovia continuó con sus estudios de guitarra durante toda su vida, aún a pesar de aquellos que trataron de disuadirlo por no confiar en el futuro de dicho instrumento para la música clásica, incluyendo a su propia familia.

Aceptación del talento

Fueron muchos los músicos que creyeron que la guitarra de Segovia no sería aceptada por la comunidad clásica ya que, según sus creencias, la guitarra no se podía considerar como un instrumento capaz de interpretar a los clásicos. Sin embargo, la técnica de Andrés Segovia asombró al público. A partir de entonces, la guitarra dejó de considerarse solamente un instrumento popular y se aceptó también como instrumento de concierto.

Su aporte a la guitarra

A la vez que progresaba en su carrera y tocaba para audiencias mayores, Segovia descubrió que las guitarras existentes no producían el volumen suficiente como para tocar en grandes salas de conciertos. Esto le animó a buscar entre los avances tecnológicos para intentar mejorar la amplificación natural de la guitarra.
Trabajando conjuntamente con los fabricantes, ayudó a diseñar lo que conocemos hoy en día como guitarra clásica, realizada con una madera de más calidad y con cuerda de nailon. La forma de la guitarra se modificó también para mejorar la acústica. Esta nueva guitarra era capaz de producir notas más bajas que las que hasta entonces se utilizaban en España y en otras partes del mundo.
Realizó aportes a la técnica del instrumento, como mantener el pulgar de la mano izquierda bajo el mástil en lugar de doblarlo alrededor del mismo, ya que con ello se lograba extender el alcance de los otros cuatro dedos y se podía pisar cualquier cuerda sin sordear las inferiores a ella. Otro aporte significativo fue colocar la mano derecha en posición vertical a las cuerdas, con lo que se incrementaba la fuerza al tocarlas.
Tras realizar una gira por América en 1928, autores como el brasileño Heitor Villa-Lobos empezaron a componer piezas especialmente para él; asimismo, el compositor mexicano Manuel M. Ponce realizó una copiosa producción de obras para la guitarra sola y orquesta dedicadas a éste insigne guitarrista. Segovia transcribió también múltiples piezas clásicas y resucitó algunas de las transcripciones de Tárrega.
Desatada la cruenta Guerra Civil Española, Segovia decide abandonar junto a su familia el territorio convulsionado y radicarse en Montevideo (República Oriental del Uruguay), entre 1937 y 1946. Allí, conoce a un joven Abel Carlevaro y lo adopta como su discípulo.
La guitarra de Andrés Segovia, es obra del guitarrero de Múnich Hermann Hauser (1882 - 1952), y fue donada por Emilita Segovia, Marquesa de Salobreña, al Museo Metropolitano de Arte.
Entre los discípulos de Segovia se encuentra guitarristas como John Williams, Alirio Díaz, Ben Bolt o Christopher Parkening.
En reconocimiento a su contribución a la música y las artes, Segovia fue ennoblecido el 24 de junio de 1981 por Su Majestad el Rey Juan Carlos I, quien le nombró como primer Marqués de Salobreña y obtuvo el Premio Nacional de Música de España.
En 1982 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz.1
Andrés Segovia murió en Madrid a causa de un ataque al corazón a la edad de 94 años.