martes, 14 de abril de 2009

Hoy he escrito mi último poema,
Sus palabras sin sonido
Han caído abandonadas
En el claroscuro de un portal
Yermo de vida,
Y han volado
Entre vortices de viento
Hasta el final de un pasillo desierto de vida
Y han escapado
Hasta el metálico gris de un mar embravecido
De furiosas olas de voces sangrientas.
Hoy he escrito mi último poema
Y he callado
Mientras sus palabras escapaban
Atormentadas de entre mis dedos
Hasta el fondo incierto de la noche
En la que habito,
Y he sentido
El dolor del silencio
Acunar mi corazón
Al tiempo que una triste letanía
Escapaba de labios atormentados
Mientras el sonido reverberante
De milenarias campanas
Recorren los caminos.
Hoy he escrito mi último poema
y he cerrado mis ojos cansados.



SIN TÍTULO IV

EL REFRANERO EN LOS ANDALUCES II





Cuando marzo vuelve el rabo, no queda oveja con pelleja, ni pastor enzamarrado.


El que con lobos anda, a aullar se enseña.

Tropezar y no caer, adelantar camino es.

El que más sabe, más ignora.

Carrera que no da el caballo, dentro del cuerpo la tiene.

Lo escrito, escrito queda, y las palabras el viento las lleva.

El que le echa pan al perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro.

El dinero del mezquino anda dos veces el camino.

El que no quiera polvo, que no vaya a la era.

Con el pez, vino de Jerez; con la morcilla, vino de Montilla; y antes de comer, unas cañitas de Manzanilla.

martes, 7 de abril de 2009

“No puedo permitir que mi hija pase hambre”

Normalmente no suelo comentar las noticias que aparecen en los medios de comunicación, ya que considero que cuando vuelco un texto de un artículo el contenido puede decirlo todo, es este caso, no puedo evitar hacer un comentario después de haber leído este artículo aparecido en el Semanario la Calle de Córdoba en su número 414 y pensar en la tragedia que esta convirtiéndo esta crisis la vida de algunas personas y en particular de muchas familias, no sólo a nivel local, sino también a unos niveles desconocidos hace poco tiempo pero no por ello inexistentes.
Resulta increible que haya familias tengan que sobrevivir con un salario de miseria, mientras la clase política, bancaria y empresarial de este país se reparten los dineros con los que se podrían solucionar infinidad de problemas y tragedias familiares, resulta vergonzoso que un ministro "socialista" se jubile de su puesto con un sueldo de más de 2000 €, que en el Ayuntamiento de esta ciudad se gasten 3 millones de €uros en asesores que normalmente no sirven para nada, que en distintas autonomías de este país salten a diario escandalos relacionados con regalos de trajes, con especuladores y ladrones de altos vuelos, que se vendan obras a realizar como la panacea que nos va a librar del más mortal de los enemigos existentes actualmente el paro.
Resulta increible que se hable de solidaridad cuando los que lo dicen saben a ciencia cierta que tienen sus espaldas bien cubiertas.
En fin, que cada uno piense lo que mejor le parezca, pero creo que no se puede hablar de justicia social, cuando hay familias y personas que tienen que acudir a los comedores sociales para poder comer, cuando hay tragedias a nivel personal que podrían solucionarse y sin embargo lo único importante es ver como se puede engañar al resto con planes e inversiones que normalmente no se sabe cuando se van a realizar.
HISTORIAS DE CÓRDOBA ACTUALIDAD 8

“No puedo permitir que mi hija pase hambre”

Fernando y Dolores son la viva imagen de la angustia. Tras un año en el paro y con 250 euros para sobrevivir se encuentran desesperados y no descartan ya hasta la opción de robar como única salida a su situación
V. Muñoz
En los ojos de Fernando Ramos se reflejan con claridad diáfana el miedo, la impotencia y si me apuran hasta la rabia que siente cuando su hija de once años de edad le dice que tiene hambre y no puede alimentarla como al él le gustaría, simplemente como ha hecho desde que decidió formar una familia con su mujer, Dolores Mármol. Ambos engrosan esa terrible estadística de parados que llega ya a las 70.000 personas en Córdoba sintiendo y padeciendo en sus propias carnes las terribles consecuencias de una situación económica que cada día crece cobrándose a miles de economías domésticas y rompiendo añicos el equilibrio personal y familiar de cualquier mortal a su paso. Albañil de profesión, con 42 años de edad, y ella, con dos años menos y procedente del sector servicios, estuvieron presentes en el turbulento pleno municipal celebrado el pasado 1 de abril pidiendo resupuestas a una situación que se vuelve a ratos insoportable: llevan un año en paro y no tienen ni el más mínimo resorte para salir a flote, ni las tampoco expectativas de que el futuro mejore. "Tengo un montón de currículums echados a través de internet, directos al público y no hay manera, cada día se me cierran las puertas, hasta en Cáritas incluso me dicen que hay gente peor que nosotros y me han denegado el salario social".

Malviviendo gracias al hijo

Con tres hijos a sus espaldas sobreviven a duras penas con los 250 euros que deposita, de un sueldo de 622, el único miembro de esta familia que aún conserva su puesto de trabajo: un joven de 16 años de edad y que gracias a su empleo "y a Dios, podemos más o menos ir tirando", comenta un Fernando a ratos desesperado, ya que su hijo mayor, de 22 años de edad, también se encuentra en paro y sin ningún recurso a su alcance. "¿Qué cómo me apaño?", responde Dolores a medio camino entre la sorpresa y la obviedad de su situación. "De una comida saco para dos días o más; la leche la mitad de los días la tengo que mezclar con un poco de agua, y patatas y huevos comemos casi siempre". Comenta, a la vez que su hija menor, la única presente durante la entrevista, esquiva la mirada ante la periodista mientras el padre enseña cómo le queda de corta la ropa porque no tienen medios para comprar ni lo más básico. "Cuando hay suerte y hay para cocido de los garbanzos que sobran hago tortilla o bien los hago en picadillo", prosigue Dolores a su aire hasta que reconoce estar pasando por todo un calvario y una depresión "muy gorda" provocada por la angustia que siente de verse en una situación que jamás imaginó ni en las más terrible de sus pesadillas. "Todos los días me duele la cabeza de darle tantas vueltas y casi ya no tengo ganas de ir a ningún lado, todo el día pensando en lo mismo", afirma mientras hace un inciso para reflexionar. "A lo mejor alguna vez hemos estado sin trabajo pero siempre se ha solucionado rápidamente, sin embargo, es que ahora nos falta hasta para comer" señala sobresaltada.

Fernando y Dolores, como otros tantos en esta ciudad, ya han sufrido la vergüenza de no poder pagar su piso e incluso ya le han cortado la luz de su casa "a pesar de haber respondido toda mi vida", comenta este hombre famélico de ojos azules apagados mientras se vende a sí mismo argumentando que sirve casi igual para un roto que para un 'descosío'. "Entiendo de todo, de jarnidería, fontarnería...", a la par que reconoce que la luz la ha vuelto a enganchar de 'estrangis' a la red eléctrica. "He trabajado toda mi vida y quien venga a mi casa a quitarme la luz se le va a tener que ver conmigo", manifiesta. "Tengo un currículum muy grande y extenso en la construcción y lo único que quiero es un puesto de trabajo, no quiero otra cosa, no quiero limosna de ningún tipo, tengo dos manos para trabajar y nunca he estado parado en mi vida", comenta constantemente durante la conversación que a veces interrumpe su mujer. "No queremos dineros ni nada, al menos un trabajo", suplica.

Dispuesto a todo

La niña, entre tanto, sigue mirando al suelo mientras sus padres hablan de una realidad que asola ya a miles de familas en distintos barrios de la ciudad las cuales se han unido en una plataforma para hacer frente a una crisis que no entiende ni de clases ni de condición, igualando a quienes un buen día fueron pudientes en las colas de los comedores sociales y en las del INEM, cada vez más concurridas en lucha por encontrar un empleo digno con el que poder salir adelante, ya que son conscientes que los respresentantes políticos van a su aire y ofrecen pocas soluciones. "A Zapatero -rechista Fernando- lo único que le diría es que se junte con Rajoy a ver si solucionan algo porque mucho tirarse los trastos a la cabeza y aquí nadie soluciona nada".

Esta pareja, al igual que otras, lo único que desean es un mejor reparto del trabajo y recursos que gestiona las instituciones. "Se lo dan a la gente de fuera, y eso no puede ser, cuando no a los mismos", explican mientras reconocen, sin inmutarse, que la opción de robar la acaricia a menudo debido a las pocas soluciones que ven a su problemática. "Antes de anoche me iba a ir a robar, lo que pasa que mi hija me frenó, pero es que no puedo consentir que pase hambre", insiste una y otra vez para hacer ver que lo suyo no es ficción, sino realidad. Es entonces cuando la joven reacciona y mira a su padre, quien cambia de tercio y explica orgulloso el gran potencial que tiene Cristina, como así se llama: "ha obtenido todo sobresaliente en la última evaluación", subraya, esbozándole con ello, una pequeña sonrisa. "Es una niña muy inteligente y me gustaría mantenerla con cierta dignidad en ese colegio".

"¿Lo de irnos a otro lado?" responde Dolores, “no lo contemplamos ya que hemos hablado con familiares y nos han dicho que tanto en Barcelona, como en Mallorca también se está igual o peor", asegura esta madre de familia con mirada perdida mientras su marido espeta por última vez. "A ver si hay suerte y me me apaña usted algo" , para acto seguido dar las gracias sin darse cuenta que su testimonio acerca la cara más dura del azote de la crisis en nuestra ciudad. Gracias, a tí.


Luchando por lo más básico

Los ánimos andan revueltos ya en muchas familias por la falta de ingresos. Y así se puso en evidencia en el pasado pleno municipal bastante tenso por la presencia de familias al borde de la exclusión . Por ello, la unión de fuerzas sea la única salida que de momento, ven algunos para hacer frente a una terrible realidad. En Córdoba ya han nacido dos asociaciones que tienen cometido hacer visibles a los estragos de la crisis. La Plataforma de Familias Cordobesas y la segunda, Parados en Movimiento que engloba a desempleados de larga duración. Ambas piden un reparto equitativo de las ayudas y de los puestos de trabajo que las instituciones reparten. Aunque lo llamativo es que a consecuencia de la crisis las tensiones comienzan a estar a flor de piel entre extranjeros y autóctonos que rivalizan por lo más básico. “Mi hijo ni siquiera puede coger chatarra, por los rumanos a los que les dan ayudas y le pagan pisos”. Frases que ponen de relieve que esta situación es el perfecto caldo de cultivo para actitudes xenófobas.
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jueves, 2 de abril de 2009

MIS FOTOS

¡Rinnng...! -Curtura... ¿Dígame?

TRIBUNA LIBRE OPINIÓN 39

Esteban Ruiz Artista plástico



Hace dos semanas creí haber atravesado el espejo y haber viajado con Alicia al país de las maravillas. Reflejaban los medios una reunión en torno a una mesa, de un grupo de Sras. y Sres. que hablaban de cultura, de capitalidad, de equipo, de planes de actuación, de inversiones, de… ilusiones.

La reina servia el té a unos comensales muy importantes que asentían cada frase que ella enunciaba. Estaban todas las figuras del reino, todos guardando celosamente su pequeño estado de poder y privilegios. Pero no encontré a los ciudadanos, ni a los artistas, ni a los pensadores, estos habían tenido que abandonar el reino por inanición.Pregunté a un conserje si estas reuniones se sucedían habitualmente, y a que se debían. A lo que me contesto –Sr. son las habituales reuniones de marketing político que se celebran en función de los ranking de popularidad de la reina y sus ministros.

En ese momento comenzó el orden del día. Con mucha solemnidad el secretario, sentado a la derecha del padre, clamó -¡Primer punto! Presupuesto. -A lo que el tesorero observó -Majestad, las arcas están vacías. -Una gran pesadumbre sobrevoló la sala hasta que el primer ministro tuvo una idea brillante: tomemos el dinero del ejercicio anterior y cambiémosle el nombre a las partidas. Por ejemplo, aquí donde dice cultura, pongamos Capitalidad.- ¡Que buena idea!- celebraron todos.

-¡Segundo punto!- grito el secretario. Producción y promoción de eventos culturales- A lo que todos al unísono respondieron -La fundación no va a promover ni producir eventos culturales. -Acabado de decir esto se palmeaban las espaldas unos a otros por su coherente y sabia decisión.

En el tercer punto decidieron que la cultura dejaría de llamarse así, y que a partir de ese momento su nombre correcto seria “industria cultural”, aprobando a la par severos castigos de ostracismo y destierro para quien siguiera denominándola como anteriormente.

Se repartieron los dineros de la nueva industria entre los súbditos del reino más allegados al consejo, que eran, según ellos, los más preparados para estos menesteres, y les dijeron al pueblo que esta industria era muy importante para ellos, y que aunque no les iba a devolver sus trabajos, (para ello estaban los allegados), les daría prestigio y notoriedad frente a los otros estados.

Todos estaban tremendamente satisfechos de sus decisiones y salieron rodeados del protocolo, la comitiva y la seguridad para montarse en sus coches blindados en dirección al ágape que les esperaba, no sin antes ofrecer unas preciosas declaraciones a todos los medios que allí estaban “consignados”, con la elocuencia que da la solemnidad: “Nos felicitamos por haber conseguido unificar criterios y ofrecer a los súbditos-súbditas, la posibilidad de declarar nuestro empeño en propiciar un diálogo franco que nos permita hallar un marco previo, que garantice las premisas mínimas, que contribuyan a crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz, donde establecer las bases de un acuerdo que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un brillante futuro para esta ciudad”.


“Entre estos tipos y yo, hay algo personal”


A Joan Manuel Serrat

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jueves, 26 de marzo de 2009

MAS FOLCLORICOS QUE "CULTURETAS"

Las procesiones o los Patios siguen despertando mayor devoción que un recital poético. Según el IESA, los cordobeses participan poco en colectivos culturales y cuando lo hacen es principalmente en hermandades o cofradías .

El folclore cordobés le gana el pulso a la cultura pura y dura. Así lo demuestra el informe Los andaluces y la cultura, elaborado por el Instituto de Estudios Avanzados (IESA-CSIC). Dicho informe, que asegura que siete de cada diez andaluces se reconocen poco o nada activos en materia cultural, apunta además que sólo un 17,4 por ciento conoce una o varias organizaciones culturales y participa en ellas. Pero aquí cabe hacer un matiz.
Porque, cuando por fin el andaluz se decide a implicarse en una asociación o colectivo cultural, la principal forma se produce a través de hermandades y cofradías, singularmente en las provincias de Sevilla y Córdoba. Es decir, los cordobeses no sólo asisten poco a recitales, teatro o exposiciones, sino que además la concepción que tienen de la cultura aparece ligada a manifestaciones tradicionales como las procesiones, las romerías y los toros, indica el IESA. La cultura de los bares esto sucede por varios motivos.

Primero, por la educación. “Nuestros padres nos han llevado de pequeños a ver una procesión, pero no a un recital de poesía”, explica Alejandra Vanessa, del colectivo La Bella Varsovia. Y, después, por el contexto, pues está demostrado que al cordobés le tira más una propuesta planteada como forma de ocio. Percatados de este aliciente, en los últimos años los colectivos han multiplicado los recitales poéticos y las exposiciones en bares o pubs de la ciudad con el objetivo de captar público. Y la respuesta ha resultado todo un éxito. Así, reconoce Alejandra Vanessa, acude más gente cuando se celebra un recital en un bar, que cuando tiene lugar en una biblioteca. “En el Ateneo hemos tenido que suspender actos porque sólo han asistido dos personas, luego nos hemos ido al bar y nos hemos juntado más gente”, comenta su presidente, Antonio Perea. Confundir tradición con Cultura. Con las fiestas pasa exactamente lo mismo.

La Semana Santa, los toros, las romerías, las Cruces o los Patios, son actos en los que los ciudadanos participan en masa, mientras que las salas de exposiciones permanecen casi vacías. Pero no hay que llamar a engaños. Como dice Alejandra Vanessa, se confunde tradición con cultura. “Es lo que hemos heredado, pero son formas de ocio, no cultura. Nos empeñamos en compararlas, y ni se pueden ni se deben comparar”, comparte Francisco Arenas, de la Asociación Cultural Aires de Córdoba.

Por ello, sin que esto signifique renegar de “lo nuestro”, Arenas reivindica más apoyo a la “cultura con mayúsculas”. Y es que el problema surge cuando las instituciones invierten mayores cuantías en hermandades que en proyectos culturales propiamente dichos: “De un evento cultural siempre puede recortarse, pero para este tipo de manifestaciones tradicionales, no. Se trata de religión, no de Cultura”, increpa Alejandra Vanessa. Hace dos semanas, este mismo debate saltaba a la palestra.

La Fundación Córdoba Ciudad Cultural excluía la Semana Santa de su proyecto cultural para el 2016 con la consiguiente indignación de las hermandades. Al final, debido a la presión pública, el organismo ha cambiado de parecer y ha acabado incluyéndola.Pues la realidad es que, guste o no, la cultura es sinónimo de festejo para los cordobeses. Pero, ¿le conviene a la ciudad potenciar su faceta tradicional en la candidatura a la Capital Cultural cuando las anteriores ganadoras se han caracterizado precisamente por su proyecto de modernidad?Como dice Arenas, “una cosa no quita a la otra, pero hay que fomentar más la cultura pura y dura porque la otra ya está fomentada”. Desde su punto de vista, a la ciudad le viene bien destacar fiestas como las que depara el mes de mayo para Córdoba, porque atraen mucho turismo. “La gente viene por los Patios y el salmorejo, no por la exposición de Pilar Citoler”, sostiene. No obstante, esto propicia que las empresas y las administraciones, arrastradas por los “intereses electoralistas”, se centren más en el folclore que en la cultura con mayúsculas”. Y mientras eso sea así, la ciudadanía seguirá anclada en la tradición en vez de abrirse a nuevos horizontes. Como dice Arenas, Córdoba “tiene que ser cosmopolita, como lo fue en el pasado.


El pasado es glorioso, pero es pasado. Ahora tenemos que construir presente y futuro”. Ganando con los años, retomando el tema de la participación ciudadana al margen de hermandades y cofradías, la realidad arroja que el complejo asociativo cultural ha cambiado con el tiempo. De este modo, aunque “hay que tirar de la gente” para sacar a flote los distintos colectivos, sus responsables aseguran que ganan adeptos con los años. “Ha habido un incremento de interesados que se ha involucrado en nuestro proyecto”, afirma Arenas.

Lo que empezó con una charla de cinco amigos, ha acabado, 14 años después, en una entidad integrada por más de treinta personas. “Y las bajas que se han producido se han debido siempre a causas mayores”, cuenta Arenas.La misma experiencia han vivido el Ateneo de Córdoba y los colectivos La Bella Varsovia e ISO 23.Este es de los últimos que han surgido en la ciudad. Su andadura comenzó en octubre del pasado año de la mano de Manolo Torres, pero fueron sus alumnos de un taller de fotografía los que lo instaron para erigirse y formalizarse como colectivo. Desde entonces, no se ha registrado ni una sola baja y se han sumado tres personas, aunque es cierto que de sus 18 integrantes, sólo la mitad acude semanalmente a las reuniones.

La Bella Varsovia también ha crecido con el tiempo. En cada acto poético “siempre se suma algún colaborador que quiere recitar”, señala Alejandra Vanessa. Pero se da la paradoja de que “aunque empiezan con muchas ganas, luego esas ganas se van desinflando y tienes que estar detrás, mandándoles emails y demás”, reconoce. “Nos falta iniciativa”Y es que pese a que cada vez se participa más, a los cordobeses “nos falta iniciativa para arrancar”, asevera Perea. “Nos falta para cualquier cosa. La dinámica cordobesa es quejarse sin hacer nada por cambiar las cosas”, corrobora Alejandra Vanessa, pero “parece que la gente está más activa. Y no sé si es porque el 2016 está haciendo mella”, aventura.Y es cierto. Afortunadamente, añade Perea, “los miembros que se van incorporando van cambiando las actitudes. Es gente que viaja y generalmente más culta”. Así, gracias a la savia nueva, los colectivos renuevan sus planteamientos e innovan en sus actividades. La próxima de ISO 23 sacará adelante consiste en un taller de retrato, “una propuesta que ha partido de una de las últimas chicas que ha entrado”, comenta Torres. Arenas comparte la versión de que las nuevas generaciones están mejor formadas y se cuenta con más medios, lo cual repercute positivamente en el asociacionismo, pero para él “el interés no está aumentando lo suficiente”. Pues, mientras la exposición de Pilar Citoler tenga menos tirón que los Patios, “no habremos llegado al tope”, subraya.

¿Qué es cultura para los cordobeses? Los andaluces, entre ellos los cordobeses, no dudan de que la literatura, las bellas artes, la ciencia y la arquitectura conforman la cultura. A éstas disciplinas suman además los viajes y los deportes, según el informe del IESA-CSIC Los andaluces y la cultura.

En un segundo lugar existe además un consenso entre los que valoran el flamenco y las procesiones “como integrantes necesarios de la cultura”. No obstante, el espectro de lo que abarca la cultura se amplía en un tercer nivel hasta lo que los entrevistados del reportaje han definido como “tradiciones” o “costumbres”. De este modo, un porcentaje de andaluces considera cultura, fiestas, romerías, toros e incluso Internet. El IESA pone de manifiesto este “contrapunto entre modernidad y tradición” con otro dato: la formación, el flamenco y Lorca aparecen como los referentes de la cultura andaluza.

En cualquier caso, lo que sí es cierto es que los cordobeses no tienen demasiado claro lo que es cultura y lo que no. De hecho, como señala el IESA, hasta se tiende a identificar con la educación y los modales. Y, es que, aunque los encuestados consideran que el nivel cultural de los ciudadanos ha mejorado, tres de cada diez no recordaba ningún evento cultural internacional en Andalucía en el último año. Es más -y esto es lo más curioso- de quienes sí dijeron recordar, el mayor porcentaje citó acontecimientos no relacionados con la cultura.

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