domingo, 3 de agosto de 2008
Ensoñaciones
En ocasiones los amaneceres y los atardeceres son como cuadros pintados por algún artista desconocido, hechos para el disfrute de los sentidos, de los silencios, de los sentimientos más íntimos que cada persona posee dentro de sí.

Son invitaciones a la ensoñación, a dejarnos llevar por aquello que más deseamos y más falta hace en estos días y en estos tiempos de falta de tiempo, la falta de libertad interior.
Soy un caminante en un bosque en el que la
sigilosa volando con sus alas de terciopelo
Pronto comprendo lo patético de las aletas en
tierra. Y una embarazada con pata de palo
me produce una sensación de indefinida amenaza.
También me la produce una camisa llena de piedras
o un pararrayos en el que se han aposentado
unos pájaros.
Sueño que mis manos se han ido a pasear juntasy que van hablando por señas como los sordomudos.
Apenas soy nadie, una botella llena de agua en
pleno mar.
Mi soledad es mi universalidad.
Artur Lundkvist ( Demoniaco Edén - 1973 )
sábado, 2 de agosto de 2008
PERIODISTAS RODRIGUEZ MESA Y JOSE LUIS DE CORDOBA, PARCELAS 5-6 DEL P.P. F-1
Nº Viviendas:54
Destino: Alquiler
Expediente de promoción:
14-PO-G-00-0030/05
Fecha de calificación provisional:
24 de junio de 2008
Empresa promotora:
EMPRESA PUBLICA DE SUELO DE ANDALUCÍA (CÓRDOBA)
Dirección:
RONDA DE LOS TEJARES, 32.1-5º-153 - 14008 (CÓRDOBA)
Teléfono:
957003900
viernes, 1 de agosto de 2008

El poema prefiere ocuparse de lo insignificante
de lo casi imperceptible, de lo que no pesa nada.
La brizna de hierba al viento en la propia lengua
del poema,
y en el pétalo que intentó convertirse en ala
y que cae aleteando
reconoce el poema su movimiento, su vida que cae.
Gotas que apenas reflejan imágenes minúsculas,
musgo como un escupitajo seco en una roca,
briznas de paja que ruedan arrastradas por el viento,
la línea del intenso color verde del cardenillo
que rodea el grifo del pasillo de una escuela.
las segadoras veteadas por excrementos de pájaros,
un mechón de pelo rubio de mujer prendido en
una cerca de espino blanco ennegrecida por el invierno:
todo eso reúne el poema,
trastos viejos y espuma de la superficie de la realidad.
El poema trabaja con las puntas de los dedos y pestañas
con una delicadeza que no posee la grúa
Artur Lundkvist (Poética I - 1955)
