lunes, 3 de marzo de 2014
jueves, 20 de febrero de 2014
SE TRATA DE ALGO POSITIVO
Hoy, por ejemplo, estoy más bien contento.
No se bien las razones mas por si acaso anoto:
Mi estómago funciona,
mis pulmones respiran,
mi sangre apresurada me empuja a crear poemas.
(solamente -¡qué pena!- no sé medir mis versos.)
Pero igual, deliro: Rosa giratoria
que abres dentro de mí un espacio absoluto,
noches con cabezas
de cristal reluciente,
velocidades puras del iris y del oro.
(Solamente -¡qué pena!- estoy un poco loco.)
Mas es real, os digo, mi sentimiento virgen,
reales las palabras absurdas que aquí escribo,
real mi cuerpo firme,
mi pulso rojo y lleno,
la tierra que me crece y el aire en que yo crezco.
(Solamente -¡qué pena!- si vivo voy muriendo.)
GABRIEL CELAYA (1945)
No se bien las razones mas por si acaso anoto:
Mi estómago funciona,
mis pulmones respiran,
mi sangre apresurada me empuja a crear poemas.
(solamente -¡qué pena!- no sé medir mis versos.)
Pero igual, deliro: Rosa giratoria
que abres dentro de mí un espacio absoluto,
noches con cabezas
de cristal reluciente,
velocidades puras del iris y del oro.
(Solamente -¡qué pena!- estoy un poco loco.)
Mas es real, os digo, mi sentimiento virgen,
reales las palabras absurdas que aquí escribo,
real mi cuerpo firme,
mi pulso rojo y lleno,
la tierra que me crece y el aire en que yo crezco.
(Solamente -¡qué pena!- si vivo voy muriendo.)
GABRIEL CELAYA (1945)
AVISO
La ciudad es de goma lisa y negra,
pero con boquetes de olor a vaquería,
y almacenes de grano, y a madera mojada,
y a guarnicionería, y a achicoria, y a esparto.
Hay chirridos que muerden, hay ruidos inhumanos,
hay bruscos bocinazos que deshinchan
mi absurdo corazón hipertrofiado.
Yo me alquilo por horas, río y lloro con todos
pero escribiría un poema perfecto
si no fuera indecente hacerlo en estos tiempos
GABRIEL CELAYA (1946)
pero con boquetes de olor a vaquería,
y almacenes de grano, y a madera mojada,
y a guarnicionería, y a achicoria, y a esparto.
Hay chirridos que muerden, hay ruidos inhumanos,
hay bruscos bocinazos que deshinchan
mi absurdo corazón hipertrofiado.
Yo me alquilo por horas, río y lloro con todos
pero escribiría un poema perfecto
si no fuera indecente hacerlo en estos tiempos
GABRIEL CELAYA (1946)
lunes, 10 de febrero de 2014
LA LINEA DE MADERA
Yo soy un
carpintero ciego, sin manos.
He
vivido
Bajo las
aguas, consumiendo frío,
Sin
construir las cajas fragantes, las moradas
Que cedro a
cedro elevan la grandeza,
Pero mi
canto fue buscando hilos del bosque,
Secretas
fibras, ceras delicadas,
Y fue
cortando ramas, perfumando
La soledad
con labios de madera.
Amé cada materia, cada gota
De púrpura o metal, agua y espiga
Y entré en espesas capas
resguardadas
Por espacio y arena temblorosa,
Hasta
contar con boca destruida,
Como
un muerto, en las uvas de la tierra.
Arcilla,
barro, vino me cubrieron,
Enloquecí
tocando las caderas
De
la piel cuya flor fue sostenida
Como
un incendio bajo mi garganta,
Y
en la piedra pasearon mis sentidos
Invadiendo
cerradas cicatrices.
Cómo
cambié sin ser, desconociendo
Mi
oficio antes de ser,
La metalurgia
Que
estaba destinada a mi dureza,
O
los aserraderos olfateados
Por
las cabalgaduras en invierno?
Todo
se hizo ternura y manantiales
Y
no serví sino para nocturno.
Pablo
Neruda
domingo, 9 de febrero de 2014
CIUDAD NEGRA
Cierto día se levantó el hombre del suelo
- se puso en pie -
y le cayó su peluda piel,
miró hacia el cielo y el mar
y el azul se metió en sus ojos -
Hemos construido una resplandeciente bóveda celeste encima de nosotros -
¿no es brillante acero?
Caminamos en luz. Nuestros miembros están bañados en luz.
Pero dentro de nosotros sueña un oscuro bosque milenario-
allí vive un animal, oculto en la maleza:
por las noches anuncia su hambre con aullidos
y en un momento de descuido se lanza como un tigre
y destroza nuestra más hermosa cierva -
ARTUR LUNDKVIST
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