jueves, 30 de abril de 2009

Ocultos en su anonimato
Los cobardes
Blanden la bandera de la infamia,
Al tiempo que acunan con sopor
Sus gestos destemplados,
Sus palabras aprendidas en bocas
De otros,
Esclavos de sí mismos se abandonan
Entre rumores
Por los huecos de escaleras enmohecidas.
¡Difama! Dicen alegres,
Mientras sucumben entre estertores
De orgasmos inacabados
En las cloacas de su propio infierno.

Marionetas de su propio fin,
Escarban en la arena
Rompiendo sus uñas
En busca de un sol no nacido,
De un mar muerto hace un millón de años,
De una palabra en la que esconder
Sus falacias
Cuando sonríen bobamente
Reunidos en torno
A la luz de las farolas.

Ocultos en su anonimato
Los cobardes,
Abandonan sus escondites
En barcos derruidos por el tiempo
Como ratas malolientes,
Escupen su cobardía
De frases hirientes,
De gestos aprendidos
En algún bar de carretera
Perdido entre los escombros
De su propia ruindad,
Mientras aplauden
Frenéticos su propio fin
Envueltos en los lodos inmundos
De su propia existencia.

Sin Título VII

miércoles, 29 de abril de 2009

Los vendedores de sueños
Ágiles andarines de caminos antiguos
Caminan felices entre los restos macilentos
De amarillentas imágenes
Olvidadas en el fondo apolillado
De viejos armarios,
De viejos baúles,
De viejas almas atormentadas
En alejadas playas.
Con pasos huecos, calmados
Acuchillan las esquinas de las calles
Con afilados golpes de tacón
Mientras esconden sus manos de cristal
En ajustados guantes de satén,
Lanzan proclamas,
Vierten mentiras,
Aclaman, berrean, silencian y callan
Al tiempo que aplauden al poder
Que los mima con mano de seda y acero.


Los vendedores de sueños,
Vierten sus falacias

En caros vasos de plástico reciclado
Como si se tratase de un costoso vino de reserva
Mientras aclaman al Becerro de Oro.
Y adoran ferozmente
Al nuevo dios inventado para ellos
en orgías infinitas de sangre y fuego,
y aman creyendo que su amor es verdadero,
y sueñan creyendo que sus sueños son verdaderos,
y padecen de males extraños creyendo que sus males son verdaderos,
cuando visten sus coloridas túnicas
de sacerdotes de la nueva verdad
entre desvaídas luces de neón
y parten felices en busca de sus nuevas victimas,
aquellas a las que arrancar y devorar el corazón
al mismo tiempo que entonan sus rezos y letanías
en apagados crepúsculos de emponzoñados engaños.


Sin título VI

jueves, 23 de abril de 2009

MIS FOTOS

Tengo una palabra guardada para ti,
La tengo escondida
En el fondo acuoso de una lagrima,
En ella no hay odio,
Ni siquiera venganza,
Ni tan siquiera desprecio;
En ella arropada en el viento del sur
Asoma de forma leve una sonrisa
Apelmazada por la angustia
Del silencio que poco a poco
Asoma entre la niebla del amanecer.
Tengo una palabra escondida para ti,
La he guardado en el último
De los cajones de mi escritorio
Entre los múltiples tesoros inútiles
Que voy almacenando,
Pensando que cualquier día desconocido
Puedo hacer uso de ellos
Y embriagarme con un recuerdo no tenido,
Con una caricia no soñada,
Con un rumor de agua no percibido.
Tengo una palabra guardada para ti
Y la he olvidado en el confín de un universo inacabado.



Sin Título V

martes, 21 de abril de 2009

UNA PUERTA ABIERTA AL MUNDO OLVIDADO



Charo Gutiérrez
Miembro de Intered, entidad asociada a Córdoba Solidaria

La recomendación de la semana



Hasta el próximo 22 de mayo los cordobeses y cordobesas van a tener la oportunidad de adentrarse en un mundo conocido pero a menudo olvidado. Se trata de la exposición Puertas, una muestra artística con un acentuado carácter crítico que aborda la pobreza a nivel mundial y las diferencias abismales entre las sociedades desarrolladas y las subdesarrolladas. Según Charo Gutiérrez, miembro de la asociación Intered perteneciente a la plataforma Córdoba Solidaria, “se trata de la mayor exposición dedicada al tema de la pobreza, Córdoba es la tercera ciudad española en la que recala esta muestra, y es todo un privilegio tenerla aquí, dada la calidad de la misma”. Gutiérrez destaca la imaginación y sobre todo la interacción que se produce entre arte y comunicación, pues hace pasar al espectador del “mundo feliz” en el que vivimos a otro muy distinto, donde las condiciones de vida hacen tambalear la dignidad humana. “Esta muestra nos hace salir de nuestra realidad cotidiana y adentrarnos en otro mundo plagado de desigualdades”, comenta Gutiérrez, quien afirma que la contemplación de estas imágenes causará impacto e inquietud en el espectador. La exposición que ocupa 500 metros cuadrados, está dividida en cuatro apartados conceptuales: Mundo feliz, Mundo real, Falsos remedios y Mundo posible; para ilustrarlos se han utilizado diferentes lenguajes artísticos, vídeos y proyecciones, sonidos direccionales, olores, rastros, cartelería, así como 46 puertas, las metáforas de la apertura a los diferentes mundos que coexisten en el mismo planeta. El concepto de puerta es usado aquí como apertura, la virtualidad de las fronteras físicas o culturales, y en ellas se han colocado pantallas, carteles, objetos, ilustraciones, etc.

Puertas es iniciativa de la Plataforma 2015 y más, compuesta por 15 ongs que defienden una globalización alternativa y esperanzadora, “capaz de devolver la dignidad humana a cientos de millones de personas hoy excluidas”. En este proyecto han participado numerosas entidades, entre ellas, la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo, el Fondo Andaluz para la Solidaridad Internacional, y diferentes administraciones locales de toda España, como el Ayuntamiento de Córdoba. Así, Gutiérrez invita a todos los cordobeses a conocer esta realidad a través de un proyecto resultado del esfuerzo de entidades sin ánimo de lucro cuyo objetivo es “abrir los ojos de la ciudadanía al mundo real, en el que 30.000 personas mueren de hambre cada día”. La muestra se ubica en la Sala de Exposiciones Museísticas de Cajasur (Reyes Católicos, 6), “en el centro de Córdoba, otro aliciente para acercarse a verla”, indica Charo Gutiérrez.

© Copyright El Semanario la Calle de CÓRDOBA

SIN ARGUMENTOS

Otro Que Tal

opinion@lacalledecordoba.com

La defenestración de Manuel Chaves y su edecán de lujo (el tal Zarrías, siempre dispuesto a volver a este su cortijo andaluz), pone en mala situación al presidente de los militantes del PP andaluz (toquemos madera), al que le quitan los únicos argumentos que tiene: el ataque, algunas veces personal, contra Chaves.

Algo parecido, por pura ósmosis, le pasa a su homónimo cordobés, el tal Nieto, que sigue sin otros argumentos que los de las vacuas reivindicaciones sobre lo que está sin hacer, con las que, aun llevando razón en el fondo (porque Córdoba está dejada de la mano de todos, incluido su propio partido cuando gobernó en Madrid), sólo llena pequeños espacios en los periódicos y otros medios de comunicación que sólo le sirven para justificar minimalísticamente el expediente ante su jefe y sus congéneres de partido.


Son dos casos preclaros de políticos que sólo sustentan su mensaje en la gresca institucional, en el ataque al contrario, sin que se les oiga ni pongan en práctica (cuando han podido hacerlo) ideas para sacar a nuestra provincia del atolladero. Viven de la política, pues no se les conoce oficio, a salvo de titulación universitaria prácticamente incólume en su ejercicio práctico, y lo único para lo que parecen servir es para sacar de la chistera alguna que otra idea epatante para regocijo de los prosélitos y paniaguados del partido, que aplauden a mandíbula batiente, y para usurpar las ideas felices de sus segundones apropiándoselas sin mayor pudor cuando consideran que les pueden ser útiles para su currículum. Con esta forma de hacer política, no es de extrañar que la gente desista y sólo les voten, a su pesar, los que no tienen a otros a quien votar. Por ello, sería bueno que su partido, en el que existen personas con solvencia académica, personal y política, los pusiera en su sitio, esto es, en la puñetera calle, para dejar que las nuevas generaciones (las de verdad) tomen el timón y, por una vez, se haga política de verdad: constructiva, seria y sin tanto ir y venir de romería y otros entretenimientos propios de políticos ociosos.



© Copyright El Semanario la Calle de CÓRDOBA

martes, 14 de abril de 2009

Hoy he escrito mi último poema,
Sus palabras sin sonido
Han caído abandonadas
En el claroscuro de un portal
Yermo de vida,
Y han volado
Entre vortices de viento
Hasta el final de un pasillo desierto de vida
Y han escapado
Hasta el metálico gris de un mar embravecido
De furiosas olas de voces sangrientas.
Hoy he escrito mi último poema
Y he callado
Mientras sus palabras escapaban
Atormentadas de entre mis dedos
Hasta el fondo incierto de la noche
En la que habito,
Y he sentido
El dolor del silencio
Acunar mi corazón
Al tiempo que una triste letanía
Escapaba de labios atormentados
Mientras el sonido reverberante
De milenarias campanas
Recorren los caminos.
Hoy he escrito mi último poema
y he cerrado mis ojos cansados.



SIN TÍTULO IV