jueves, 18 de septiembre de 2008

LA MIRADA TRAS LA MÁSCARA


El artista, el poeta y el pensador modernos reconocen desengañadamente que el "resplandor de la verdad" es una apariencia engañosa, que "los valores se desvalorizan"(Nietzsche), y se sienten reducidos, en su proceso creador, a un toma y montaje de fragmentos enmarañados de la realidad. Pero, por otra parte, existe otro grupo de pensadores que no reivindican la pretensión de atravesar el mundo visible para poder llegar hasta el ser verdadero, abarcarlo y darle forma. " La imagen es visión inmediata, es puerta hacia otro mundo"( H.Walden). El arte es una tentativa - ha dicho E. Barlacha - "por ver detrás de la máscara de lo que aparece".
¿Por qué tendríamos que "detenernos en los detalles de la máscara?" Se "quita la piel exterior" de los fenómenos o apariencias, no se la reproduce, o sólo bajo una forma difícilmente reconocible, para no distraer al pensador de lo esencial. Ya no se trata de expresar el campo florido, sino la fuerza de la floración; no se busca una copia del mar, sino el resplandor que sobre él reposa, no la casa paterna, sino la nostalgia del recuerdo. "No pintamos ya el bosque o el caballo, tal como nos agrada o como se nos aparece, sino tal como son en realidad, tal como el caballo o el bosque se sienten a sí mismos, su esencia absoluta, que palpita tras la apariencia, y que vemos "ahora", escribe Franz Marc. Y Paul Klee nota: "se aspira a una esencialización de lo accidental. El arte se refiere a la creación a modo de parábola. Es, a veces, un ejemplo, del mismo modo que lo terreno es un ejemplo de lo cósmico".
El expresionismo ocupa el puesto de la impresión ( "une ouvre d´art c´est un coin de la création vua a travers un tempérament"[E. Zola] ), es la revelación del mundo interior, de la esencia humana, de sus sentimientos, de sus pensamientos y sus vivencias.

"El impresionista está situado en algún lugar fuera de la naturaleza, desempaqueta sus pinceles y comienza a reproducir, en virtud de un impulso repentino, lo que se le pone delante, acuciantemente, en este momento. El expresionista, por el contrario, llega, a lo largo de un anhelo que crece lenta y constantemente hasta hacerse insoportable, a una configuración determinada, que se ha ido formando en su conciencia y es empujado hasta la imagen para liberarse del suplicio" (L.Feininger).

Es preciso hallar nuevos medios artísticos para poder expresar adecuadamente los sentimientos y pensamientos. El expresionista se lanza a la búsqueda del color y de la forma y los reconocecomo cualidades propias, y no ya como suplementos de la naturaleza. Se elevan a la categoría de "escritura rúnica" (P.M. Becker), de "jeroglíficos"(E.L. Kichner), a un plano, pues, que no debe ya limitarse a describir solamentelo visible. "Ya no se trata de reproducir los objetos, hay que llegar a expresar los sentimientos por medio del líneas, colores y esquemas tomados del mundo exterior, pero simplificándolos y dominándolos: una verdadera magia" (A. Rimbaud).


Ya Goethe había intentado utilizar utilizar en su "Teoría de los Colores" (Farbenlehre), la fuerza expresiva del color, al servicio del arte "el pueblo habla del verde como el color de la esperanza, del rojo como color del amor, del amarillo como color de la envidia". El primer pintor importante que se confió totalmente al mundo del color y a la forma como medios de expresión ha sido Van Gogh. Quiere, por ejemplo, dar fuerza a los afectos del hombre mediante el rojo y el verde. Habla de "colores sugestivos", de la posibilidad de desarrollar una especie de música de colores de la melancolía y la tristeza. V.Gogh pinta un café sólo mediante coloración, como un lugar en el que puede uno volverse loco. "En mi cuadro del café he intentado expresar que el café es un lugar en el que es posible volverse loco o donde puede perpetrarse un crimen. Mediante la oposición de suaves rosas, rojos sangrienteos y oscuros rojos de color vino, mediante dulce verdes y un verde verona que contrasta con el verde amarillo y duro gris-azul. Todo esto expresa la atmósfera de un inframundo incandescente, de un pálido sufrimiento. Todo esto expresa la tiniebla." Añadánse las formas: V.Gogh escalona las curvas, los planos, los espacios para las perspectivas súbitas, reúne en agudos rayos gavillas de líneas en las esquinas del cuadro, deja que el pincel forme, acá y acullá, remolinos y llamaradas, escuadra y recuadra las formas como un xilógrafo. No se encuentra ni un sólo trazo que ofrezca o pida paz, todo es acosador, en maraña enloquecedora. La explosión de la expresión en la forma parece estar vinculada al supremo esfuerzo artístico. Nosotros presentimos que esta expresión se encuentra ya en el límite, más allá de la cual todo se disgrega en átomos. Se cuenta que cuando V.Gogh se hallaba bajo la fiebre del trabajo, pasaba directamente los colores desde el cubo al lienzo.


Desde aquí el camino conduce al expresionismo en el cual, con todo, el color y la forma siguen estando, con frecuencia, anclados en el objeto, y a los pintores del "Jinete Azul", como A.Maccke, F.Marc, P.Klee, que se han liberado ya del mundo de las cosas sensibles, y concluye, finalmente con W.Kandinsky y sus discípulos, en la "gran abstracción". "El color es una tecla. el ojo es el percutor. El alma es el piano, con numerosas cuerdas. El artista es la mano que, tocando esta o aquella tecla, pone al alma humana en vibración", escribe Kandinsky.
También el surrealismo es una mirada más allá de la máscara, un avance hacia la meta-realidad, tando de la cosa como del alma humana. Cada objeto posee una estructura misteriosa, que puede hacer visible el objeto mismo. M.Ernst desarrolló una "técnica de la expresión oblícua": la madera, o cualquier otra sustancia, son recubiertas con una hoja de papel, que se raya con un lápiz de grafito. Se reelaboran y se amplían luego las extrañas muestras resultantes y las crespas siluetas son admitidas como manifestaciones de la realidad que queda al fondo. Cuanto más caprichosamente se juntan los elementos -"el antepasado del surrealismo, Lautréamont, habla de la belleza de un encuentro casual de la máquina de coser y el paraguas, en una mesa de disecciones"- tanto más seguramente se sigue una "interpretación, sea total o parcial de las cosas mediante el destello superior de la poesía". "Comparar entre sí dos cosas, cuanto más distanciadas mejor, ponerlas en presencia de una manera descarnada y comprensible, sigue siendo la más alta tarea que la poesía puede atribuirse a sí misma", escribe A.Breton, a quien se deben la mayoría de las declaraciones programáticas del movimiento surrealista. Del surrealismos brota un shock de contraste: se retrata de una manera totalmente naturalista cada una de las partes del mundo de las cosas, pero la combinación actúa de una forma tan inusitada que las consideraciones normales reciben una sacudida, la idea ortodoxa del mundo queda abrogada y se abre de repente el sentido de lo surreal.


También el subconsciente es una realidad situada al fondo, tal como se revela, por ejemplo, en los sueños. Con la llamada "escritura automática, el artista surrealista fija los fragmentos arrojados por el mar turbulento del alma a las orillas de la conciencia". "El hombre, bajo el dictado automático, está totalmente volcado hacia el interior y vigilante, internamente abierto, acechando hacia adelante, adaptándose, más pescador que cazador con trampa; es el estado de la inspiración"(A.Schmeller). De este modo, el surrealismo y la psicología profunda tienen un punto de contacto. en la poesía se habla de monologue intérieur, de pensamientos que ascienden, de sentimientos, de instintos, de cosas totalmente ignoradas o sólo de medias conocidas, de la subsconciencia, de lo apenas siquiera sospechado. En este sentido J. Joyce ha revolucionado la literatura.

HERMANN GLASER "INTRODUCCIÓN A LA CULTURA CONTEMPORANEA" 1968

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Sin Título


A veces las palabras caen desnudas
a fosos donde el viento barre las paredes del tiempo
entre lamentos de muertos sin boca,
de vivos callados que gritan su muerte
entre callejones de pulidas piedras milenarias.

A veces las palabras caen como gotas de sangre
en límpidos papeles de blancos amaneceres
donde voces sin forma espolean el silencio
cual héroes de piedra abandonados
en el fondo de cualquier desván
de cualquier museo,
esperando el inicio de una nueva mañana
en la que poder rescatar la primera gota de rocio
de los primeros rayos de sol,
de los primeros dedos encallecidos
entre las perdidas matas
de abandonados jardines mentales.

A veces las palabras brotan como manantiales
de nueva esperanza desde cansados corazones
donde viejas telarañas de somnolientos recuerdos
se mecen suaves como difuminadas olas de luz
con la brisa azulada del atardecer.

A veces las palabras escritas en la mirada,
apuñalan el aire con feroz saña de viejos rencores
anunciando la muerte del último poema,
anunciando la muerte de la última sonrisa,
anunciando la muerte de la última muerte
escrita entre los muros de la última cárcel,
anunciando la muerte del último amor,
anunciando la muerte del último abrazo,
anunciando la muerte....


jueves, 4 de septiembre de 2008

En Babilonia desean y hacen el bien, solamente el bien,
si tú ves allí un mal dependerá de un malentendido,
observa mejor y descubrirás el bien debajo,
en Babilonia la verdad no es una palabra sino bondad, bondad,
la justicia no es una gélida matemática sino bondad, bondad,
los buenos negocios se dirigen con bondad, nada más que bondad,
y las ganancias que producen echan los cimientos de más bondad,
en Babilonia luchan contra el mal sin descanso, son los enemigos inexorables del mal,
el mal los amenaza por todas partes, incluso por arriba y por abajo,
están amenazados de muerte en su bondad, y la bondad tiene que armarse,
¡oh! más que hasta los dientes, más, hasta los más íntimos pensamientos y las capas de aire más lejanas,
la bondad se moviliza contra el mal con las armas más terribles,
la bondad que nunca ceja, nunca se da por vencida.

El pasado amenaza, el maligno pasado obliga a vivir bajo tierra,
el pasado ya vencido completamente muerto, pero
que sin embargo amenaza con resucitar, vengarse, confundir,
pero mayor es la amenaza del futuro
con sus perversas intenciones, sus nefastas innovaciones,
la maldad pinta falsos paraísos, construye los engañosos
decorados de la felicidad,
una paz y una fraternidad que son imposibles, imposibles,
que sólo son sueños del mal,
fantasías irresponsables que encienden, animan
revolución del mal por todas partes,
malas esperanzas, malas cosechas, mal amor,
multitudes de malos recién nacidos.


También las aguas amenazan con explosiones de maldad,
con negra ingratitud, con envenenamientos,
el aire amenaza con los microbios de la maldad,
lluvia de ciempiés, corrosivas contaminaciones,
el fuego amenaza con apagarse y también con fugarse
de la carcel del bien,
el fuego que no sabe cuidarse de sí mismo,
que no debe convertirse en fuego del mal,
¡ que no debe dirigir un huracán infernal contra el bien
cuando se desintegren los pequeños átomos blancos !



Y el cosmos, lo peor de todo, el cosmos amenaza
y abre abismos por arriba, por abajo, por todas partes,
con su engañoso aspecto tan azul e inocente,
pero perverso y traidor allá a lo lejos,
rayos de un cielo azul, tribulaciones repentinas, sapos gigantes,
avispas de acero, fantasmas con lanzallamas,
gatos voladores diez veces más grandes que tigres,
aéreos tiburones eléctricos, un globo de negra maldad
que ríe a carcajadas sobre la buena de Babilonia.


ARTUR LUNDKVIST (1962)

miércoles, 3 de septiembre de 2008


BABILONIA rumía con la boca rodeada de pasta dentífrica fosforecente,
la muchedumbre se apiña en torno a un cadáver
que rechina los dientes impotente en su cruz,
todos se dan la mano y toman té, los ríos se llenan de cadaveres,
Frutas Unidas, Petróleos Unidos, Motores Unidos
se dan la mano y toman té, cien mil se consumen.
(Libertad para la Libertad de erigirse en estatua,
blanqueada de excrementos de pájaros,
libertad para conservar las cárceles, libertad para
envenenar o otros como a sí mismo,
libertad para vender asesinatos y comprar violaciones,
libertad para orinar en los pozos y disfrazarse
de golondrina por las noches,
libertad para arrancar los dientes del adversario
y pisar las manos que se aferran desesparadamente,
libertad para ensartar los ojos y convertirlos así en collares
para las mujeres más bellas del mundo.)



A los huracanes se les dan nombres de esposas,
homenaje a su furia,
el sexo de la esposa aprieta como un tornillo de banco
hasta que se vomita la suma del rescate,
hay tachuelas contra las caricias, bloques de hielo
en el dormitorio, crisantemos en las papeleras,
la felicidad espera en la mesa de operaciones
donde muchos han cantado por primera vez
bajo los efectos del gas hilarante,
las abuelas bailan toda la noche con sus gafas verdes
mientras hipersensibles pilotos de bombardeo
lloran en la copa del cóctel.
(Libertad para el poder de alegirse a sí mismo,
libertad para el amor de venderse caro y asegurarse contra accidentes,
libertad para la Verdad de mentir y para el espía,
de volver a casa de mamá,
libertad para emplear a Dios en la empresa
y edificar la iglesia en el solar del banco
libertad de impuestos y libertad de prensa para los que puedan pagarlas,
y también libertad de inquisición, libertad de invasión y otras innumerables libertades
por tierra, por mar, entre montañas, por el aire, bajo el agua, en el cosmos,
la libertad es lo mejor que hay para el que la pueda vender bien.)



ARTUR LUNDKVIST (1962)

martes, 26 de agosto de 2008

Brecht (poemas)

Cuando el Todopoderoso lanzó su "hagase",
al sol le dijo que, por orden suya,
portara una lámparaa alrededor de la tierra
como una criadita en órbita regular.
Pues era su deseo que cada criatura
girara en torno a quien fuera mejor que ella.
Y empezaron a girar los ligeros en torno a los pesados,
los de detrás en torno a los de delante, así en la tierra como en el cielo
y alrededor del papa giran los cardenales.
Alrededor de los cardenales giran los obispos.
Alrededor de los obispos giran los secretarios.
Alrededor de los secretarios giran los regidores.
Alrededor de los regidores giran los artesanos.
Alrededor de los artesano giran los servidores.
Alrededor de los servidores giran los perros, las gallinas y los mendigos.

(Doctrina y opinión de Galileo -1938)


Para ganarme el pan, cada mañana
voy al mercado donde se venden las mentiras.
Lleno de esperanza,
me pongo a la cola de los vendedores.
(Hollywood - 1942)

domingo, 24 de agosto de 2008

Sobre la Felicidad (Séneca)



Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices, pero al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, van a tientas, y no es fácil conseguir la felicidad en la vida, ya que se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente se la busque, si ha errado el camino, si éste lleva en sentido contrario, la misma velocidad aumenta la distancia. Hay que determinar, pues, primero lo que apetecemos, luego se ha de considerar por dónde podemos avanzar hacia ello más rápidamente, y veremos por el camino, siempre que sea el bueno, cuánto se adelanta cada día y cuánto nos acercamos a aquéllo que nos impulsa un deseo natural.


Mientras erremos de acá para allá sin seguir a otro guía que los rumores y los clamores discordantes que nos llaman hacia distintos lugares, se consumirá entre errores nuestra corta vida, aunque trabajemos día y noche para mejorar nuestro espíritu. Hay que decidir, pues, a dónde nos dirijamos y por dónde, no sin ayuda de algún hombre experto que haya explorado el camono por donde avanzamos, ya que aquí la situación no es la misma que en los demás viajes; en éstos hay algún sendero, y los habitantes a quienes se pregunta no permiten extraviarse; pero aquí el camino más frecuentado y más famoso es el que más engaña.

Nada importa, pues, más que no seguir, como ovejas, el rebaño de los que nos preceden, yendo así no a donde hay que ir, sino a donde se va. Y ciertamente nada nos envuelve en mayores males que acomodarnos al rumor, persuadidos de que lo mejor es lo admitido por asentimiento de muchos, tener por buenos los ejemplos numerosos y no vivir racionalmente, sino por imitación. De ahí esa aglomeración tan grande de personas que se precipitan unas sobre otras. Lo que ocurre en una gran catástrofe colectiva, cuando la gente misma se aplasta, nadie cae sin arrastrar a otro y los primeros son la perdición de los que siguen,puedes verlo suceder en toda vida; nadie yerra sólo por su cuenta, sino que es causa y autor del error ajeno.Es dañoso, pues, apegarse a los que van delante; y como todos prefieren creer que juzgar, nunca se juzga acerca de la vida, siempre se cree, y nos perturba y pierde el error que pasa de mano en mano. Perecemos por el ejemplo de los demás; nos salvaremos si nos separamos de la masa. Pero ahora la gente se enfrenta con la razón, en defensa de su mal. Y sucede lo mismo que en los comicios, en los cuales los mismos que han nombrado a los pretores, se admiran de que hayan sido nombrados, cuando ha mudado el insconstante favor, aprobamos y condenamos las mismas cosas; este es el resultado de todo juicio que se falla por el voto de la mayoría.

viernes, 8 de agosto de 2008

El hombre de la Masa

Supuesto que se dé aquí fe en Dios, pregunta Friedrich Nietzsche en "Voluntad de Poder", ¿quién habla? Y responde: "habla el instinto de rebaño". El quiere ser señor: de aquí su "¡tú debes!". el hombre-masa entra en el escenario de la historia del mundo, Oswald Spengler habla del "fellache", del hombre sin apoyo y sin postura, sin hogar y sin intimidad. "El hombre en la masa, pensado como una astilla en la gavilla, arrastrado en una dirección determinada, avanza a la deriva por el agua. Aunque a veces parezca que la astilla tiene movimiento propio, no tiene ninguno y en el mismo bastón que la mueve habita sólo la ilusión" (Martín Buber).
A partir de Gustav Le Bon, la "psicología de las masas" constituye una ciencia propia. En ella debe distinguirse estrictamente entre el hombre de la mas y en el hombre en la masa. La cantidad no influye por necesidad en la "calidad". Media docena de hombres pueden constituir una "masa psicológica", y a la inversa, cien hombre reunidos por azar pueden conservar integramente su modo individual de pensar y hacer. Tampoco el puesto o la posición social tiene aquí importancia, puede hallarse un alma gregaria tanto en una universidad como en un andamio; puede alcanzar lo mismo al ama de casa que al niño en la escuela.
Lo más característico y sorprendente de la masa es que cada una de sus partes constitutivas por muy diversas que puedan ser en cuanto al modo de vivir, ocupación e inteligencia, por el mero hecho de transformarse en masa, poseen una especie de alma comunitaria, en virtud de la cual piensan y actúan de una forma totalmente distinta y como cada uno de ellos sentiría, pensaría y actuaría tomado aisladamente.
Parte fundamental de la masa es la desaparición de la personalidad consciente. "¿Dónde está el verdadero yo?", Pregunta Colín Wilson, el "Outsider", intentando hacer el diagnóstico del "hombre de nuestro tiempo".

David Riesman, caracteriza al hombre-masa,k como un "tipo dirigido desde el exterior", como un hombre que, en cierto modo, ha construido en sí mismo una estación de radar y recibe constantemente señales cercanas y lejanas, de acuerdo con las cuales se sintoniza, cambia y se comporta; "hay muchas emisoras y numerosos cambios de programa". Está enteramente dominado por el influjo de la moda, que configura tanto sus vestidos como sus opiniones. La "opinión pública" es aceptada sin crítica: " es invocada y expresada bajo la ficción de ser la opinión de todos, participada por cada individuo y por cada grupo. Pero, en realidad, es algo impalpable, algo que se esfuma, fugaz y evanescente, un nada que, como nada de la mayoría, adquiere una fuerza que un instante aniquila o encumbre" Karl Jaspers. También se incluyen aquí los valores y los juicios morales corrientes y molientes. Los jóvenes especialmente sucumben a la "teledirección pseudoética de los filmes, la televisión, etc..."
En el hombre-masa la inteligencia y la razón están desembragadas. Los impulsos y los instintos inconscientes, casi siempre negativos, empujan y se abre paso. Los hombres están sometidos " a la médula espinal, no al cerebro" (Le Bon). El "algo" se desplaza al "yo", tal como lo formula la psicología profunda. El individuo no desempeña ya ningún papel.
El hombre ha sido despojado de su capacidad de juicio moral. "El hombre de la masa está desvinculado de remordimiento y responsabilidad, o tiene muy debilitada la responsabilidad individual, porque a cada uno le corresponde sólo una partícula de esta responsabilidad "Sören Kierkegaard.

El catalizador más importante para reavivar la norma de conducta del hombre es el odio; el ansia homicida, la envidia, la calumnia amasan la colectividad. Según la novela "1984" de George Orwell, en la ciudad del futuro los ciudadanos serán psicológicamente "trabajados" por "películas de odio" de asistencia obligatoria. En ellos se limarán los bordes individuales. Y entonces se apoderará de los hombres "un pavoroso éxtasis de miedo y de venganza, el ansia de matar, de atormentar, de destruir los rostros a golpes de martillo". Y la ciudad totilarista del presente ha comprendido bien y empleado sin escrúpulos la importancia del mundo del instinto al servicio de la masificación y de la sojuzgación del pueblo.
No puede olvidarse aquí, a pesar de todo, que junto al odio y los bajos instintos se dan también nobles sentimientos, tales como la afirmación de la libertad y de la humanidad, que pueden llegar a configurar y dirigir la masa. Pero caso todos los diagnósticos pasa por alto "este lado bueno". "¿Es un mal radical o un bien posible?", se sigue preguntando Ortega.

Extracto extraido del libro "INTRODUCCIÓN A LA CULTURA CONTEMPORANEA" de Hermann Glaser, publicado en España por la Editorial Ediciones Iberoamericanas en el año 1968